Mi paseo. San Cecilio: Historia y mito.

Un recorrido por la historia del patrón de Granada y sus misterios

 

Imagen

Paseando por la calle San Juan de los Reyes llegamos a la Placeta de la Concepción, donde se sitúa un convento lleno de historia, y que recibe el mismo nombre que la plaza. El Monasterio de la Concepción es un lugar curioso para visitar. Fue fundando en el 1518 y con una exquisita combinación, se postra ante nosotros como un sitio espléndido. Con la gran compañía de la Alhambra, como cada calle del barrio. Nada más entrar en él conocemos una combinación de espacios que te invitan a querer saber aún más. Sin desprestigiar el conjunto de la iglesia y su llamativo coro de clausura, el resto de salas acogen con un orden exhaustivo obras de arte religiosas que parecen estar hechas a medida para cada uno de los espacios.

Cuando te adentras en la sala De profundis, la calma te inunda. Esta sala no es como las demás, hace más frío y transmite una energía diferente. Al final, tras una pequeña reja se observan tumbas, es el lugar de enterramiento de las monjas de clausura que habitan allí cuando una de ellas fallece. Ante diferentes obras que cuelgan de las paredes, observamos una que llama la atención, el cuadro de un crucificado. Este cristo aparece en su cruz con Granada de fondo. Parece pintado desde el Sacromonte y sobre sus pies reposa una mujer, la cual parece María Magdalena. No se sabe con seguridad si pertenece a la Escuela de Sánchez Cotán, probablemente sea así ya que guarda una gran similitud con otras obras pertenecientes a este autor y sus alumnos. Sin ir más lejos, el lienzo de otro crucificado sito también a los pies de la ciudad nazarí; aunque en este no encontramos a María Magdalena. En esta ocasión sí se reconoce como autor a Fray Juan Sánchez Cotán. Podemos verlo en el Museo de Bellas Artes granadino y data de un periodo comprendido entre el 1603 y 1627. Ambos lienzos dan lugar a imaginar, en mi caso, el parecido con una Granada referente. Granada como ciudad de peregrinación, que tras ser reconquistada por los reyes católicos se convirtió en inspiración para el catolicismo.

Salimos del convento de la Concepción para coger la Cuesta del Chapiz subimos al barrio del Sacromonte. Cuna de poetas, artistas, fuente de inspiración y hogar para muchos. Para una enamorada del flamenco y de cada rincón de Granada como yo, sumergirse en las raíces de sus costumbres y tradiciones, siempre es un placer. Cada vez que puedo, me escapo y recorro las calles del Sacromonte, bendita Verea de Enmedio, que te hace olvidar tus peores días. Barrio en calma que cada primer domingo de febrero se llena de jaleo para acoger una de las festividades de la ciudad, la de su patrón. Así nos embarcamos en una historia que cuenta con este personaje como centro de todo.

Imagen

El Camino del Sacromonte nos lleva, con un agradable entorno lleno de cuevas y bonitas vistas, a la Ermita del Santo Sepulcro. Se encuentra en la parte baja de la abadía, justo antes del final del este camino. Esta pequeña Ermita, construida en el año 1633 tiene un encanto particular. En la plaza que rodea la iglesia hay una cruz de piedra con un cristo crucificado. Si nos paramos a pensar, hay muchas cruces similares repartidas en toda la ciudad, y la gran mayoría, están en los puntos más altos. Mencionamos algunas como la Cruz de Rauda, la de la Plaza de Cruz de Piedra, las que hay próximas a la abadía, o las más conocidas, tales como la de San Nicolás, San Cristóbal, la de San Pedro o la Cruz de San Lázaro. Esta última se dice que guarda relación con el origen del Día de la Cruz. Cuenta la leyenda que unos vecinos la decoraron y organizaron una fiesta entorno a ella y desde aquel momento la costumbre se extendió, hasta ser a día de hoy uno de los grandes días granadinos; sin tener que ver con la festividad cristiana que se celebra el 14 de septiembre, la de la exaltación de la santa cruz.

Cuando continuamos subiendo dirección a la abadía, vemos algunas de esas cruces antes mencionadas y pensamos en la cruz como simbología ligada a la ciudad y a la religión. Una poderosa Granada que instauró la cruz como símbolo para recordar que el cristianismo vivía en la ciudad y para tener presente la hazaña lograda: la reconquista.

Entre tanto, llegamos a la Abadía del Sacromonte y recuerdo aquel día que saqué unas entradas para visitarla cuando estaba en bachillerato. Fui con dos de mis amigos a los que les propuse saltarnos clase, “hacer novillos”, y junto a ellos y mi cámara de fotos me embriagué de uno de los misterios más bonitos que guarda Granada. El museo me encantó, los pasadizos, las conocidas como santas cuevas… Y la iglesia, que ya había visitado en alguna que otra ocasión. Ahora, paseando desde fuera, recuerdo aquel día con muchas ganas de volver a ver su interior. Sin más, camino y continuo pensando en cómo plasmar algo que tanto misterio me genera.

Unas cuantas visitas al Centro de Documentación provincial y al archivo de la Diputación en el Palacio de los Condes de Gabia, me han bastado para ojear libros curiosos, antiguos y hacer de una forma mucho más llevadera esta investigación.  Y para llegar a la conclusión de que la creación del personaje de San Cecilio fue el nexo que la cristiandad y la Iglesia necesitaban para asentar la religión en Granada. Un reino que había vivido de forma tan contraria, con otra religión totalmente distinta y con unas costumbres opuestas, no podía cambiar de la noche a la mañana.

Así mismo, San Cecilio, que no deja de ser el más conocido por ser el venerado en Granada y convertirse en el patrón, encontramos a otros seis personajes que acompañan esta historia; los conocidos como los siete varones apostólicos. Sus nombres son Torcuato, Tesifonte, Indalecio, Segundo, Eufrasio, Cecilio y Hesiquio. Cuenta la leyenda que a cada uno le correspondía una diócesis y que, repartidos por la península, lograron la evangelización de la misma.

Tras la reconquista y demolición de la Torre Turpiana, que era la torre de la mezquita mayor antigua, se encontraron: un pergamino que contaba una profecía sobre San Cecilio, medio paño y un hueso de San Esteban. Por su parte, en lo que es la actual abadía, en las Santas Cuevas, se encontraron lo que supuestamente eran las cenizas de San Cecilio, como mártir, y varios libros pesados de plomo. Estos son los conocidos como Libros Plúmbeos. En la antigua mezquita mayor se construyó lo que es la actual catedral. Por otro lado, la Abadía del Sacromonte se asienta sobre las Santas Cuevas donde fueron encontradas las reliquias. Se dice, que la construcción de la abadía fue en parte en honor a la virgen María, ya que cuando se encontraron los objetos en la antigua torre de la mezquita, estaban acompañados por un cuadro en el que parecía estar la virgen. El Sacromonte se convirtió tras su construcción en un símbolo de la institución eclesiástica en la península.

“Por más que algunos autores no se atrevan a confesarlo, hay que reconocer que la invención de los plomos escritos en latín y de las reliquias, que tuvo lugar en 1595, sirvió para esclarecer las antigüedades cristianas de nuestra comarca, singularmente en lo relativo a la predicación de Santiago y de sus discípulos”. Así hablaba José de Ramos López en su libro “El Sacromonte” del año 1883, uno de los más especiales que he podido consultar. Como el autor comenta, los siete varones apostólicos eran discípulos de uno que a su vez, era de Jesús, Santiago. Lo que a simple vista y tras varias investigaciones a resultado ser un invento, como dice el autor, hizo mucho más firme la cristiandad en el territorio, tal y como he venido analizando con diferentes insignias desde el comienzo del artículo. Sin embargo, este invento, que ahora parece estar olvidado, dejó a San Cecilio como patrón de la ciudad. Este personaje creado o no por los musulmanes, consiguió desbancar a San Gregorio, el que parece ser que era al que los granadinos rendían homenaje en la antigüedad antes de la llegada de los moriscos.

Leyendo el libro de Manuel Barrios Aguilera “La invención de los libros plúmbeos”, he podido conocer la historia de los curas mártires de la Alpujarra. La he considerado muy interesante al igual que Manuel, quien la relaciona con la historia de San Cecilio y asegura que “es esencial en la comprensión del proceso histórico”, aunque sin embargo comenta que “no se puede hacer de ellos un relato que no implique al desarrollo de la guerra misma”. Lo curioso de estos martirios es que fueron a mano de moriscos airados en la Nochebuena de 1568, cuando se inició la Guerra de las Alpujarras. Por ello podemos decir que se trata de otro caso de clérigos martirizados que se dio en la provincia.

Los Libros Plúmbeos eran un gran misterio, y es que contenían información acerca de cómo podría ser la convivencia entre la religión cristiana y musulmana. Los clérigos que tuvieron su mandato en la abadía han tenido mucho que ver en cómo se desarrolló todo. Unos animaban a llevar a cabo una investigación más profunda entorno a los libros y las reliquias, otros en cambio no daban pie ni se interesaban en indagar. Los libros acabaron siendo requisados por el Vaticano, que no decidió devolverlos a la ciudad hasta hace relativamente poco, concretamente en el año 2000 cuando el día 17 de junio la Iglesia manifestó que dichos libros no tenían importancia y los hizo públicos en una exposición. Tras esta, fueron devueltos a la Abadía del Sacromonte. Es sabido que el arzobispo del que dependía Granada eclesiásticamente hablando en aquel entonces, monseñor Cañizares, contempló diferentes planes entorno a los libros; que quedaron sin completarse por su marcha a la diócesis de Toledo.

El penúltimo abad que tuvo la abadía, Juan Sánchez Ocaña realizó una reflexión en el 1998 para el Diario Ideal, en la que comentaba lo siguiente:

“Granada no ha perdido la conciencia de sus orígenes cristianos (en esos más de ocho siglos de dominación musulmana). En su memoria y en su culto permanecía el recuerdo vivo de la predicación de San Cecilio. Y como la historia ofrecía escasos datos en asunto tan importante, era inevitable la leyenda. Y esta apareció con una curiosa mezcla de cristianos e islámicos. Con ese motivo Granada da expresión histórico-mítica a su fe y pide su santuario”.

Esto escribía Sánchez Ocaña. Este abad consideraba errónea sacar la conclusión de que el Sacromonte se cimentaba sobre una falsedad. Además, afirmaba que nuestros antepasados pudieron haber caído en el error de creer en ciertas cosas por pura ignorancia u otros intereses.

Ahora, cada primer domingo de febrero los granadinos son partícipes de la romería de San Cecilio. Suben a la abadía en la que se realiza una misa, visitan las santas cuevas y tras ello, con bailes populares celebran la festividad acompañada de habas y de las típicas “salaíllas”. Muchas de las personas que forman parte, seguro que nunca se han preguntado acerca de este santo, acerca de su historia u origen.

El día previo a la romería, sábado por la tarde, se celebra una procesión en la que el cortejo saca al Santo. Se procesiona desde la iglesia de San Cecilio, que se encuentra en el barrio del Realejo, cercana al Campo del Príncipe.

Toda esta trama es el conjunto de una historia fascinante que nos lleva a indagar en los orígenes de la Granada cristiana. Y es que todos los hallazgos, ya fueran verdaderos o falsos, embarcaron a la ciudad en una historia entorno a la peregrinación, el misterio y costumbres. E incluso hizo que todos olvidaran al que inicialmente veneraban, San Gregorio.

Una vez finalizado este paseo, mi paseo, por mi ciudad. He de decir que este legado de historias, sus particularidades y el enclave único en el que se encuentra nuestro municipio, ha conformado la idiosincrasia de Granada. Sus calles y sus ventanales naturales a la Alhambra, los atardeceres y sus rincones. Una Granada que se ha convertido por todas sus vivencias en una ciudad única de la que tengo la suerte de ser.

Natalia Fernández Fernández

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s